miércoles, 7 de marzo de 2007

Pregón Semana Santa Sierra de Yeguas 2.007


Pregón Semana Santa Sierra de Yeguas 2.007

Este pregón fue presentado por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno por su hermana D. Escolástica Torres Solís, en la Parroquia Inmaculada Concepción de nuestra localidad, el día 3 de Marzo de 2.007.

Buenas Noches.
Señor Diácono, Autoridades, Hermanos y Hermanas Mayores de las Hermandades, Miembros de las Juntas de Gobierno, cofrades, familia, amigos y amigas, serranos y serranas.
Cuando el Hermano Mayor de mi Cofradía me propuso que realizara el pregón de nuestra Semana Santa, no pude disimular mi sorpresa: me preguntaba porqué me habrían elegido, qué pensarían que pudiera decir sobre nuestra Semana Santa.
Quizás no sea la persona más adecuada para narrar con detalle la memoria y hechos históricos de nuestro pueblo, de nuestra Semana Santa. Ni me distinga por esa vena poética, que como he visto y oído, suelen demostrar algunos pregoneros y pregoneras. Ni tenga el honor de participar de una forma más activa en nuestra Hermandad.
Pero a pesar de todo habían pensado en mí. Y mientras me seguía preguntando el porqué, la idea empezaba a ilusionarme.
Porque, pensándolo bien, si soy mujer de Semana Santa. La “vivo” en todos los sentidos, en todos los ámbitos y en todas sus dimensiones; no obstante he pasado aquí los cuarenta y dos años que ha habido en mi vida. Como suelo comentarles a mis más allegados, no concibo vivir estas fiestas fuera de mi pueblo. Mientras viva quiero estar aquí, asistiendo a nuestros oficios, contemplando nuestras imágenes paseando por las calles, vistiendo esta túnica morada todos los Viernes Santos.
Abro aquí un paréntesis, para recordar aquellos/as paisanos y paisanas que por una u otra circunstancia no la pueden compartir esta festividad físicamente con nosotros, aunque me imagino que su corazón siempre está presente y también en el corazón de esta pregonera que tiene familia fuera. Un recuerdo desde aquí para todos ellos.
Además, como sabéis, vengo de una familia con unas profundas raíces religiosas y cofrades: mi abuelo Juan Solís, mis padres: Antonio y Carmen, mis hermanos y hermana, mis tías y tíos, mis primos y primas… Todas han trabajado de una u otra manera, con mucho ahínco, tesón, cariño, para que nuestro sagrado titular saliera a la calle. Que han vivido y viven esta fiesta con intensidad y me han inculcado este misterio de la Vida, Pasión, Muerte y Gloria, que la Semana Santa viene a recordarnos.
De la historia de nuestra Semana Santa sabré lo mismo que cualquiera de los que estáis aquí, y desde luego, bastante menos que muchos de vosotros y vosotras.
Pero aquí estoy, con toda humildad, intentando contar mi modesta experiencia, mis recuerdos cuando era niña, mis vivencias y, sobre todo, mis sentimientos. Que significan para mi estas fechas y como las vivo.

Agradecimientos.
Quiero agradecer a mi Hermandad Nuestro Padre Jesús Nazareno la confianza depositada en mí para realizar esta honorable tarea, la cual asumo con mucho cariño y que trataré de cumplir de la mejor manera que sé.
Gracias a los mayores que han contribuido y contribuyen a que podamos disfrutar de la popularmente conocida como la Semana Santa Infantil, y a los niños y niñas que en ella participan, esperando que cada día sean más, porque ahí está nuestro futuro.
Muchas gracias a la Banda Corneta y Tambores Virgen de la Peña de Mijas por haberse prestado a realizar este acto con su brillante intervención.
Y gracias sobre todo a vosotros que, unidos por el deseo compartiendo de mantener y engrandecer nuestras tradiciones, nos hemos congregado hoy aquí.
Y ahora, me vais a permitir que os lea una carta que he escrito a una persona a la que le gustaría estar presente en este acto y por la que estoy hoy aquí. Esa persona que me dio la vida, y me enseñó a conocer y a querer a nuestra Semana Santa.

La Carta está fechada en Sierra de Yeguas, al día de hoy. Dice así:

Querida mamá:
Después de tanto tiempo hoy me pongo a escribirte por un motivo muy especial, del cual te sentirías muy orgullosa, soy pregonera de nuestra Semana Santa.
Pregonar la Semana Santa siempre es un honor y un halago que muy pocos tienen el placer de realizarlo y quiero que seas tú la primera que sepas lo que voy a decir.
Tal vez te pregunte qué es esto, en qué consiste, yo también lo hice cuando me lo propusieron, aunque tenía idea de lo que trataba, pues he tenido el honor de ver y escuchar a mis anteriores pregoneros y pregonera, siempre te surge la duda: qué es en realidad un pregón, qué entendemos por pregonar. Busqué en el diccionario estas palabras y entre los distintos significados que posee me quedo con estos:
“Pregón: discurso elogioso en que se anuncia al público la celebración de una festividad y se le invita a participar en ella”
“Pregonar: alabar en público los hechos, virtudes o cualidades de una persona”
¡Qué maravilla, voy a tener el placer de contar al público todos los hechos, virtudes o cualidades…., de Nuestro señor Jesucristo!
¡Qué definiciones más acertadas! Espero y deseo desde lo más profundo de mi corazón, que cuando lo finalice haya conseguido acercarme a ellas.
Siempre me he preguntado porqué esta festividad me une tanto a ti, ya que es una de las que menos recuerdos guardo, o por lo menos eso creo, y la que más sentimientos me embarga.
Sé porque te recuerdo tanto en estas fechas. Vivimos nuestra última feria, acompañando a nuestro Patrón San Bartolomé; hicimos nuestra procesión de la Fuensanta; ¡Qué calor pasamos aquel 8 de Septiembre por la mañana! Celebramos nuestra última Navidad todos juntos en familia. Sin embargo no llegamos hacer nuestro último recorrido de Semana Santa, aquel año en el que íbamos a pedirle a Nuestro Jesús que te curara. No lo conseguimos, un mes antes te quiso llevar junto a Él.
Desde aquel momento pase de vivir una Semana Santa de niña, en la que mis vivencias y recuerdos están como imágenes sueltas y confusas entre realidades y sueños:
Una niña que comenzaba a vivirla en la misma del Miércoles de Ceniza. Que el Viernes de Dolores iba a la iglesia para felicitar a la Virgen y besarle la mano.
Qué estrenaba un vestido todos los Domingos Ramos para ir a la celebración de la eucaristía en la que contaba el coro.
Que iba a los quinarios de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
También recuerdo que asistía a los oficios del Jueves Santo, misa que siempre me ha impresionado y me ha gustado.
Pero a todo ello iba y lo hacía, porque tú me lo pedias.
Desde Pequeña esperaba ansiosa la mañana de Jesús para vestirme de esta Nuestra Hermandad. Recuerdo que esa noche del Jueves Santo siempre me era muy difícil conciliar el sueño, y una vez te acompañé a velar al señor, cosa que tú hacías todos los años; te pregunté porqué estaban allí todas aquellas mujeres esa noche en la Iglesia, y me contestasteis: para acompañar a Jesús que lo habían hecho preso y no debía quedarse sólo.
En la procesión, con mi Hermandad, iba como todas las niñas de mi edad, con el capirote quitado la mayor parte del tiempo, porque hacia mucho calor en la fila, y estaba deseando pasar por el quiosco para comprarme mi primer helado de la primavera. Recuerdo cómo aquellos ojos de niña, se quedaban perplejos al ver y oír los desfiles y bandas de música; cómo, sin saber porqué, me estremecía al escuchar a mis mayores cantar esas saetas en las que iban tantos sentimientos.
Recuerdo también como, en estas fechas, preparabas la casa, la ropa, las túnicas, recuerdo el exquisito olor de tus magdalenas, ….las riquísimas tortillas de bacalao… Las vigilias, esos Viernes de Cuaresma, que bajo ningún motivo se podía comer carne.

Todo cambió.

Pero me dejaste muchas enseñanzas, la base y el cimiento de la fe con la que vivo hoy, que es fruto del todo lo que compartí contigo.
Desde aquel momento pase de vivir la Semana Santa  cómo niña a vivirla como mujer y comenzar a entender lo que es llevar la cruz.
Una cruz no es agradable; nadie la busca. Pero una cruz es lo que llevamos todos; cada uno la suya; hecha a medida aunque, a veces, nos parece exagerada, tanto que decimos: ¡Ya está bien!¡Es insoportable!
La cruz llega cuando menos lo pensamos, cuando menos lo esperamos. La Cruz llega.
Por eso hoy os pido que nos situemos con vuestra cruz ante Él, que nos ha dado ejemplo de cómo llevarla en nuestro caminar.

Pasión, Muerte y Resurrección.
El pueblo serrano se prepara en estas fechas para conmemorar el acontecimiento más grande que haya dado y pueda dar la historia: La Pasión, Muerte y Resurrección de JESÚS.
Después de 2.000 años, Sierra de Yeguas recuerda esos hechos:

Domingo de Ramos.
Hermoso nombre para un acontecimiento no menos hermoso: La Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén a lomos de un borrico. Para la ocasión ponemos el mejor adorno que tenemos a mano: ramos de olivo de nuestros campos, todo un símbolo de bienes y riquezas para agasajar con alegría al creador de todas las cosas.
La lectura de las palmas anticipa en este domingo, llamado Pascua florido, el triunfo de la resurrección; mientras que la lectura de la pasión nos invita a entrar conscientemente en la Semana Santa de la Pasión Gloriosa y Amorosa de Cristo el Señor.
Sobre las seis de la tarde, para revivir este acontecimiento, sale de nuestro templo NUESTRO PADRE JESUS DE LA BONDAD. “El que viene en nombre del Señor” va a recorrer nuestras calles a lomos de un borrico derramando alegría y haciendo las delicias de todos los serranos grandes y de una forma muy especial, de los pequeños y pequeñas, que lo acompañan con sus palmas. Lectura de esta imagen:
Jesucristo que es Dios se contenta con un borrico por trono. Nosotros que no somos nada, nos mostramos a menudo vanidosos y soberbios.
El entusiasmo de las gentes, no suele ser duradero. Pocos días después, los que lo habían acogido con vivas, pedirán a gritos su muerte. Y nosotros ¿no dejaremos llevar por ese entusiasmo pasajero?

Martes y Miércoles Santo.
Sobre las once de la noche recorre nuestras calles, lo que popularmente conocemos por la procesión de las mujeres y de los hombres respectivamente; las noches del silencio, del silencio que grita a oscuras, portando la cruz, el vía crucis de los días santos.

Jueves Santo.
¿Cómo celebramos este día?
Siguiendo la petición de Jesús:”haced esto en memoria mía”, se renueva la Cena del Señor. Esta Misa, que es algo especial, contiene “El lavado de los pies” a miembros de la comunidad, gesto de humildad, que realizo Jesús.
Él mostró su amor a Dios Padre, amándonos a nosotros, compartiendo todo, hasta su persona. Dijo:
“Nadie ama tanto como el que da la vida por aquellos que ama”. Y esto lo selló con su muerte en la Cruz.

Como memoria de estos hechos esa tarde del Jueves Santo salen en procesión por nuestro pueblo:
NUESTRO PADRE JESÚS DE LA HUMILDAD
Nuestro Jesús se presenta como un hombre entregado a la realización de la obra del Padre: salvar al hombre. Porque han sido nuestro pecados la causa del inmenso dolor que abate sobre su alma y su cuerpo. Mostrando sus limitaciones y debilidades, obró de acuerdo con ellas y siguió con la misión que había venido a cumplir.
¡Qué olvidada tenemos esta virtud cristiana!, tan mal conocida, tan ignorada y tan deformada, como es la Humildad.
Jesús es un símbolo de ello, y nosotros nos sentimos orgullosos que recorra las calles de nuestro pueblo, para recordarnos esta virtud y valoremos profundamente su importancia, que luchemos por conquistarla y por vivirla rectamente. Solamente Jesucristo puede enseñarnos a ser humildes.
Humildes de corazón nos quiere el Señor, con aquella Humildad que nace del él y da fruto en las obras.

Seguidamente salen Nuestro titulares
SANTISIMO CRISTO DE LA VERACRUZ Y MARIA SANTISIMA DE LA ESPERANZA
María por ser madre del Redentor y por voluntad del Padre, se convierte en fuente de esperanza para nosotros; así lo proclamamos cuando recitamos la Salve; vida, dulzura y ESPERANZA NUESTRA. En ella depositamos nuestra Esperanza de Salvación en medio de las dificultades de la vida.
Cuantas veces, Virgen de la Esperanza, pensarías que la profecía del Calvario sólo era un sueño que no llegaría nunca. ¡Tú que como todas las madres,, te pasaste tu vida cuidándolo con toda tu alma, ahora tenías que verlo en la Cruz sin poder hacer absolutamente nada!

Viernes Santo.
Asistimos a los últimos momentos de un condenado a muerte: El  Hijo de Dios. El suplicio: una Cruz. ¿Qué delito se le achaca? Los delitos de todos los hombres juntos. Va a la muerte en nuestro lugar.
Vienes Santo por la mañana, realizan el recorrido procesional.
NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO Y NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES.
Al despuntar el amanecer, con los primeros sones, casi coincidiendo con la hora en que Jesús fue condenado a muerte, las dos hermandades se encaminan a escuchar el sermón de Jesús en el que rememoramos los últimos momentos de su pasión.
Nuestro Padre Jesús Nazareno, imagen entrañable y absolutamente significativa de todas las Semanas Santas de la tierra. Nuestro “Señor con la cruz a cuesta”. Acompañándolo va su madre, la Virgen de los Dolores, fiel, solemne y majestuosa como una madre, la madre de todos, la madre de los hijos dispersos que ella reúne junto a la Cruz de su Hijo. Pidámosle en este día, que nos preste su amor y su fortaleza, para que también nosotros sepamos acompañar a Jesús.
Madre mía que tu amor me ate a la Cruz de tu Hijo: que no me falte la Fe, ni la valentía, ni la audacia, para cumplir la voluntad de nuestro Señor.
Durante este recorrido, nuestro pueblo tiene una manera muy especial de evocar la cuarta estación del  vía crucis, donde coinciden frente a frente, en la calle la Cruz, Jesús con su Madre.
¿Qué pensarían en aquel momento la Madre y el Hijo? ¿Qué se dirían?
Todo, menos volverse atrás de la misión confiada por el Padre, que Cristo había venido a cumplir, y de la misión corredentora de María que ya había aceptado desde el momento de la Encarnación.
Seguro que se animaron mutuamente a seguir sufriendo para salvarnos.

El Viernes Santo no hay celebración eucarística, pero después del acto litúrgico que celebramos por la tarde, en el que conmemoramos la pasión y la muerte de Cristo. Sacamos en procesión:
EL SANTO ENTIERRO DE CRISTO Y MARIA SANTISIMA DE LA SOLEDAD.
Salen de nuestro Templo en la oscuridad y el silencio de la noche, acompañados por damas de riguroso luto, como iría la Virgen después de la muerte de su Hijo Divino.
La solemnidad de este cortejo, siempre estremece a quienes lo contemplamos esa noche, haciendo que la pena agarrote el corazón de todos los que les llevamos dentro.
La Virgen de la Soledad va detrás de su Hijo muerto, Con su Cruz desnuda, cubierta por un sudario blanco ondeando al viento como paloma que vuela al cielo; sus manos abiertas pide una explicación pero nadie puede consolarla, nadie, en esos momentos.

Sábado Santo.
Es un día de luto inmenso, de silencio y de espera vigilante de la Resurrección. La Iglesia en particular recuerda el dolor, la soledad y la Esperanza de la Virgen María. Lo que los discípulos habían olvidado, María lo conservaba en el corazón: La profecía de la Resurrección al tercer día. Y María esperó.
Al tercer día resucitó. Esta es la piedra angular, base de nuestra fe cristiana. El Señor de la vida había muerto, pero ahora vive y triunfa.

Domingo de Resurrección.
El broche de oro.
Hacemos la procesión del Resucitado, culminación triunfal de nuestra Historia y de todos los pregones del mundo.
En la Misa Pascual del Domingo resurrección los serranos y serranas celebramos que el hombre jamás puede perder la esperanza en la victoria del bien sobre el mal.
Y para ello salimos todos juntos a celebrarlo con nuestras hermandades.
En nuestro pueblo hay una actividad frenética, de júbilo, como se merece este acontecimiento. Las calles son un hervidero de gente que va y viene, pera de una emoción incontenible.

La Semana Santa en la Calle.
Las procesiones deben de ser, para quienes formamos parte de ellas, manifestaciones de fe y acto penitencial y, para todos, una invitación a la oración.
Contemplar las procesiones por nuestras calles nos ayuda a comprender los límites entre lo laico y lo religioso con más seriedad, y a conocer las profundas raíces de nuestra cultura.

Falta unos días para que volvamos a vivir esos momentos con los que sueña todo el año un serrano y una serrana, esas situaciones que queremos ver repetidas cada año, esos momentos que calificamos de irrepetibles pero que, en la más bonita de las incongruencias, se vuelven a dar al año siguiente.
Yo poseo en mi memoria muchos de esos momentos, pero quiero compartir con vosotros uno de ellos:

La Salida de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Como se suele decir, es casi imposible describir con palabras lo que una siente; la tristeza y alegría me ahoga, cuando sin poder quitar mi mirada de su rostro lo veo solo a Él acercándose a mí y, de fondo, un cielo azul que en aquella mañana, me parece más azul y más bello que nunca, y en su rostro contemplo como nos da las GRACIAS a todos los que allí nos encontramos por ayudarle a llevar su Cruz, precisamente a Él, y, muy ceca, escucho:
Miralo ya va saliendo
El mejor de los “nacios”
Una calle en Sierra de Yeguas.
Entre rezos y suspiros
largas trompetas de plata.
Túnica de seda,
cirios en hormigueos de estrellas,
festonean el camino
el azahar y el incienso
embriaga los sentidos
ventana que da a la noche,
se ilumina de improviso,
y en ella un voz, saeta,
canta o llora que
es lo mismo.
Míralo, ya va
Saliendo el mejor
De los “nacios”
canto llano
Sentimiento que sin guitarra
se canta.
Maravilla que por acompañamiento
tiene la Semana Santa en
Sierra de Yeguas.
Cantar de nuestro cantares
Llantos de oración y
Cantar salmo y trigo
Entre efluvios de azahares
Tan divinos, y a la
Par tan humanos.
Canción del pueblo serrano,
De cómo las golondrinas
Le quitaban las espinas,
Al Jesús de los serranos.
(Antonio Torres Ramos)

Sin olvidarnos nunca que la Semana Santa es, en primer lugar, una manifestación religiosa en la cual celebramos, ante los ojos de nuestra FE, la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, Hijo de Dios. Y por ello os invito a que participéis en los oficios litúrgicos.

Como cofrade, participo y comparto la actuación de las Hermandades, los desfiles procesionales, los pasos de Nuestro Titulares rodeadas de luces y flores, porque no sólo son manifestación pública de sentimientos religiosos, sino por el valor que tienen esas miradas de niños y niñas cuando los ven; esa oración que salen de los labios de los ancianos, esa explosión de arte, de fervor, de belleza, de amor, ese pellizco en nuestras gargantas y esas lágrimas que brotan de nuestros ojos cuando Nuestras Sagradas Imágenes asoman a la Puerta de nuestro templo.

En definitiva estamos con Él, con Cristo, quien entregó su vida por intentar nuestra salvación, quien simple y llanamente, lo dio todo por nosotros. Si  Dios quiere que sus hijos lo adoren, y nosotros lo hacemos, qué ha de importar la forma. Y quién si no guió la propia mano de quienes esculpieron nuestras venerables figuras que son adoradas no solo en nuestra iglesia sino, también, cuando pasan por nuestras calles.

En este pueblo mío ahí mucho Arte. Arte a la hora de vestir las imágenes, a la hora de colocarlas en los pasos, de decorarlos con velas y flores. Arte a la hora de sacarlos, de llevarlos, de mecerlos. Arte a la hora de perfumarlos, de mimarlos, de tocarles una marcha, y sobre todo, como no, Arte a la hora de rezarle cantando, una saeta.

SAETA DE ANTONIO SOLIS
Por esa expresión tan serena
Nazareno te pusieron,
Eres mi vida y mi luz,
Por eso te rezo cantando,
Pare mío de Jesús.

Así pues, Señor, Yo creo en la fe del cofrade, en la fe de todos y cada uno de los hermanos y hermanas que formamos nuestras hermandades: la de la Pollinica, la de la Humildad, del Cristo, la de Jesús Nazareno, de las Dolores, la del Santo Entierro; creo en la fe del saetero, en la fe del músico, en la fe de este pueblo de Sierra de yeguas que se echa a la calle para demostrar que estamos contigo, aunque al otro día, sin saber porqué, te volvamos a crucificar, que creemos en Ti y en tu Divina Gracia.
Estos días queremos ser todos un poco mejores y reconocemos nuestros pecados y queremos que nos perdones y nos veas como lo que realmente somos, tus hijos e hijas con nuestro defectos y virtudes, porque sabemos, que os guías y no apoyas aunque no lo reconozcamos, pasemos a tu lado y no te veamos, porque vamos demasiado deprisa y pensemos en todo, menos en Ti.

Semana Santa en la Iglesia,  Semana Santa en la calle, Semana Santa en el interior de cada uno de nosotros, tres dimensiones paralelas e inseparables del buen cofrade serrano.

Bueno mamá va siendo hora de despedirse, debo ir acabando pues no quiero abusar de la paciencia y la exquisita atención de todos/as aquellos/as que me están escuchando.

Gracias a papá y a ti por haberme educado en esta fe cristiana y enseñarme a vivir nuestras tradiciones. Espero y deseo, que con la ayuda de Nuestro Señor Jesucristo, mi marido y yo sepamos igualmente transmitírsela a nuestras hijas.
Siempre seguiremos haciendo nuestro recorrido juntas.

Termino, pues, aquí el pregón oficial de Semana Santa, Y como canta nuestro párroco los domingos para despedirnos: la misa no termina aquí en la Iglesia ahora la empezamos a vivir….

Os quiero decir lo mismo: ahora empezamos a vivir el verdadero pregón: el pregón de la calle, el pregón que damos con nuestra asistencia a los cultos, con la presencia en las procesiones, con el trabajo en las Hermandades. El pregón que da nuestro pueblo, acercándose cada vez más a Jesús y a María.

Ese es y, debe ser, nuestro verdadero Pregón.
Así sea.
Muchas gracias.

Presentación del Cartel
A continuación vamos a realizar la presentación del Cartel de la Semana Santa del 2.007. Con él, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno os invita:
A vivir nuestra Semana Santa:
Con alegría e ilusión
Con Bondad,
Con Humildad
Con Esperanza
Con Dolor,
Con Soledad,
Y como buen cristiano y cofrade, con mucha FE.

martes, 1 de marzo de 2005

Pregón Semana Santa Sierra de Yeguas 2.005



Pregón Semana Santa Sierra de Yeguas 2.005

Este pregón fue organizado y presentado por la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores, y el encargado de hacerlo fue un hermano cofrade de esta hermandad, D. Cayetano González Prados, en la Parroquia Inmaculada Concepción de nuestra localidad.

A Nuestra Señora de los Dolores y a mi Hermandad por lo que me ha enriquecido personalmente mi vida.
Cayetano González Prados.

PRESENTACIÓN

Reverendo padre, autoridades, hermanos mayores, cofrades, señoras y señores…
Buenas Noches.

Después de agradecer la presentación de D. Antonio Ruz Domínguez, quiero transmitirles el orgullo y la satisfacción que sentí  cuando mi Hermandad y Cofradía Nuestra Señora de los Dolores, me comunicó su deseo de que fuera el pregonero de la Semana Santa de Sierra de Yeguas de este año, y como siempre, el deseo de mis hermanos cofrades es ineludible para mí, haciéndolo realidad hoy; por ello aso a continuación a contar mis pequeñas vivencias como hermano cofrade y semana santero de este mi querido pueblo.

VIVENCIAS ANTERIORES DE PERTENECER A LA HERMANDAD Y COFRADIA DE NUESTRA SEÑORA DELOS DOLORES.

Mis andanzas se inician con mi llegada a Sierra de Yeguas entorno a los años 70.
En aquel entonces me impresionó la gran rivalidad existente entre los hermanos de diversas cofradías, que luchaban constructivamente por su propia Hermandad, logrando que la Semana Santa de nuestro pueblo destacara pro su fervor, entrega y entusiasmo.

Todo ello hizo posible que empezara a tomar contacto con las directivas de nuestra Hermandad para seguidamente entrar a formar parte de ella como un discípulo más.

VIVENCIAS DENTRO DE MI HERMANDAD.

De la mano de D. José Torres Solero, me introduje en la Hermandad y Cofradía Nuestra Señora de los Dolores y en la Semana Santa de Sierra de Yeguas; entendiendo a su vez lo que significa ser cofrade serrano, ya que nuestra labor y compromiso se requiere durante todo el año para poder hacer posible esta realidad cada primavera.

Nuestras inquietudes, esfuerzos e incluso rivalidad sana, nos ha enriquecido y nos ha permitido a la vez admirar a hermanos de otras cofradías, que con su proceder se convirtieron en admirables ejemplos de compromiso; por ello, no puedo dejar de citar a componentes tan representativos como:
José González Valencia
José Casas
Manuel Calderón
Ignacio Sánchez Sánchez
Alonso Reina
Francisco y Alonso Pozo Lucas
Manuel González Parejo
Francisco García González
… y no tan solo de mi cofradía sino también de otros, como:
Domingo Pérez
Guillermo Pérez
Juan Reina
Francisco Ruz Martin
Alonso Torres
Los Hermanos Benítez
Bonifacio Mancheño
…. y un largo etc., con los cuales he compartido momentos entrañables dentro de nuestras Semana Santa.

Sin ir más lejos, os puedo comentar las numerosas reuniones acontecidas para tratar cuestiones diversas e incluso con otras Hermandades, como pueden ser la preparación de la Cuaresma, la contratación de bandas de música, la preparación de las elecciones, generales, la confección de las Reglas, la edificación de la Casa Hermandad, conseguir fondos para sufragar los gastos, que no son pocos, y un largo etcétera.
Para ello hemos recurrido a representar obras de teatro, organizar certámenes de bandas procesionales y un sinfín de actividades que no me puedo detener a enumerar, pues también quiero premiar desde aquí la labor de otras Hermandades que han organizado romerías, carnavales, certámenes de saeteas….

Con todo el entusiasmo e ilusión permitiéndoles solventar las dificultades halladas; todo ello nos lleva a puntualizar el respeto, admiración y enriquecimiento muyo entre Hermandades.

La Semana Grande para nosotros ha dado muchos hechos, anécdotas, vivencias, …. Sobre todo cuando se aproximan los esperados días, ya que hoy se vive más la cuaresma gracias a las aperturas de las Casa de Hermandad, donde se convive y realizan numerosos actos culturales.
Antes los inicios de la Cuaresma se vivían con los triduos, los quinarios, los septenarios y las reuniones previas para preparar estos actos y la Semana Santa en sí.

Yo viví como muchos de los presentes, el inicio de la Semana Santa Infantil, que partido del deseo de educar y encaminar a los niños en tranquilidad desde pequeños, logrando que procesionaran unos pasos creados por ellos mismos

Varias personas tomaron la decisión entre ellos Antonio Solís y Francisco Notario, de formalizar este acto para que sirviese de cantera en tiempos futuros. A  Tal efecto se hicieron las primeras reuniones con los Hermanos Mayores y un representante de cada cofradía en las que se ultimó todo detalles hasta quedar firmemente establecida.
Paralelamente a ello se creó la Asociación de saetas.

Ambos hechos han dado considerable rotos puesto que hoy en día vemos como muchos de aquellos jóvenes que posesionan o cantaban a los pequeños pasos, son hombres y ninguna mujeres que participan de lleno en la Semana Santa actual, dado paso a paso a nuestra generaciones.


SEMANA SANTA.

Ya Llega nuestra semana Grande, ya empieza a oler a lincienso, ya las calles se preparan para cubrirse de sus alfombras de cera ardiendo, ya la luna muestra por completo la redondez de su cara y las túnicas salen de la vejas arcas para vivenciar la pasión de Jesús del madero.

Ya todos vamos con prisa, todos estamos inquietos, queremos tener lisas nuestras, imágenes y verlas posesionar por el pueblo.


DOMINGO DE RAMOS

Es día de iluminación para niños y mayores, “Jesús entra en Jerusalén”

Ello se hace presente gracias a la Pollinica, arropada presente gracias a la Polínica, arropada con palmas y oliva.
Ello se hace presente gracias a la Pollinica, arropada con Palmas y Olivos.

Se trata de una Hermandad joven en nuestro pueblo y a la que agradecería su esfuerzo, gracias al cual ha sido posible el poder contar con ella en un día tan señalado como el de este primer domingo de nuestra Semana Grande.


MARTES Y MIÉRCOLES SANTO

“Tiempo de penitencia, como preparación a la crucifixión y muerte de nuestro Señor Jesucristo”.

En nuestra localidad mantenemos las más antiguas tradiciones y ello se hace patente en las procesiones de las mujeres y los hombres que tienen lugar en los citados días.


JUEVES SANTO

“Noche de oración, traición y entrega”.

Todos los hermanos extreman sus cuidados como cofrades.

Se engalanan los tronos con el color y el olor de las flores en los primeros días de primavera. Se cuida el menor detalle con todo el mimo y devoción que requiere nuestras imágenes. Todo resulta expectante, esperando unos acontecimientos que se han repetidos a través de siglos en la vida de cada creyente.

Es momento de celebrar los Santos Oficios para tras ello dar paso al Cristo de la Humildad.
Siendo tú hijo de Dios
¡En qué piensas Redentor
En esta noche oscura’

Y en silencio y oscuridad de la noche, rota por la triste luz de unos faroles y una voz firme de mayordomo, se abre paso la imagen del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, acompañando en su dolor por su madre, María Santísima de la Esperanza.
¿Quién te ha clavado en esa cruz?
¿Quién te ha herido en el costado?
Que va tu madre divina
Con el pecho traspasado


VIERNES SANTO POR LA MAÑANA

Es Viernes Santo en mi pueblo.

Desde los primeros rayos del alba el trinar de los pájaros inunda la soledad dela plaza.

Una banda de música precede a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, tras la cual se abre paso la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores. Ambas anuncian el Sermón de Jesús a los feligreses.

La puerta de la Iglesia está cerrada y cede tras ser golpeada tres veces, para después de Potestar su Fe, escuchar el Sermón anunciado. Una Saeta finaliza el acto minutos antes se percibe, se siente la inquietud y la impaciencia de todos por escuchar la primera campanada del mayordomo. Por fin suena y tras ella, se levanta el trono de Nuestro Padre Jesús Nazareno, apareciendo seguidamente en el pórtico de nuestra Iglesia.

Son las nueves de la mañana, se cumple la tradición una vez más y Nuestro Padre Jesús Nazareno, en tres el Himno Nacional, saetas y aplausos se presenta a nuestro pueblo.

A golpes de martinete
el Nazareno camina,
con la cruz de su pasión
hasta su pena divina

A las nueve y media una voz enérgica de capataz anuncia silencio, silencio por favor, y entre varales aparece Nuestra Señora de los Dolores.

Siete son los puñales
Que lleva clavados
En su corazón
Siendo su mayor dolor
El ver que su hijo camina
Hacia una muerte segura
A la puerta del Sol

Múltiples y variados son los rezos cantados, ofrendas de nuestros saeteros a nuestras imágenes, que con sus cantos alivian los dolores de María y el peso de la Cruz de Jesús.

Desde aquí quiero agradecer a todos estos saeteros su labor tan desinteresada por sus cantos de oración.

Y al son de saetas y tambores caminan los hombres de trono para cumplir con su cometido… legar al “Encuentro” de María con su Hijo.

Ya se ve a lo lejos, al fondo de la calle, la Cruz. El gentío espera el gran momento, y Jesús, como si su Madre lo hubiese llamado, se vuelve hacia ella. María exhausta por el dolor se acerca  a él, y como si de un abrazo se tratase los tronos se levantan ante el sonar de campanas y la emoción de todo un pueblo. Muchas son las miradas, los pensamientos y los sentimientos contenidos que se suceden al ver el sufrimiento de Nuestra Madre ante su Hijo; mediando en ese instante el Sr. Párroco con sus consoladoras palabras….. Pero el Hijo de dios tiene que seguir el camino para cumplir lo ordenado por su Padre, quedando su madre sola.

“Sola con las estrellas de tu manto
que son hermanos que se fueron
para estar contigo el Viernes Santo
y  acompañarte en tu desconsuelo”


VIERNES SANTO POR LA NOCHE

Oscuridad, Tristeza y Soledad se perciben en la noche del Viernes Santo.

“Es señor, nuestro Padre ha muerto”

En su Sepulcro de cristal, con cuatro cirios encendidos aparece el Santísimo Entierro, acompañado por el repique de un inconsolable tambor.

Es noche de reflexión, e noche de silencio.

Ya Nuestra Señora, la Virgen de la Soledad procesiona por las calles del pueblo llorando a su hijo muerto.

“Madre de la Soledad
Quiero hacerte compañía
Y llevarte hasta tu altar
antes de que amanezca el día”

Yo no sé cantar saetas, aunque me gustaría, en su lugar quiero decir aquello que dijo una voz popular:

¿Quién me presta una escalera
para subir al madero
para quitarle los clavos
A Jesús el Nazareno?
Oh, la saeta, el cantar al Cristo de los gitanos
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar.

Cantar del pueblo andaluz
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la Cruz.

Cantar de la tierra mía
que echa flores a
al Jesús de la agonía
y es la fe de mis mayores.

¡Oh, no eres tú mi cantar
no puedo cantar, ni quiero
a este Jesús del madero
sino al que anduvo en la mar!


DOMINGO DE RESURRECCIÓN

“Vaya Misterio más grande
que esta el sepulcro vacío
señal de que Jesucristo
a la muerte ya ha vencido
bajo a la Tierra hecha hombre
para redimir los pecados
y ahora se vuelve allá arriba
con su trabajo acabado”

Es Domingo de Resurrección
“Jesús ha resucitado”

Las calles rebosan alegría y la Iglesia se viste de blanco para celebrar la Eucaristía.

Esta hermosa Semana de marzo así concluye.
Deseo que la vivamos como se merece y nos enriquezca en nuestra vida de Fe.


SALUTACIÓN Y DESPEDIDA

Reverendo padre, autoridades, hermanos mayores, cofrades, señoras y señores, espero que hayan sido de vuestro agrado y compresión las palabras de este vuestro humilde cofrade y amigo Cayetano González Prados.



sábado, 20 de marzo de 2004

Pregón Semana Santa Sierra de Yeguas 2.004



Pregón Semana Santa Sierra de Yeguas 2.004 

Este pregón fue organizado y presentado por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Humildad, y el encargado de hacerlo fue un hermano cofrade de esta hermandad, D. Antonio Ruz Domínguez, en la Parroquia Inmaculada Concepción de nuestra localidad, el día 20 de Marzo de 2.004.


Entrada

¿Fe?, ¿Tradiciones?, ¿Folklore? ¡Qué maravilloso cúmulo de sensaciones emergen cada año cuando llega Marzo! Se palpa un nerviosismo general en mi pueblo, se incrementan los aromas a Azahar e Incienso ¡¡Algo sucede!! 

Salutación y dedicatoria.

Dignísimas autoridades eclesiásticas y civiles, Juntas de Gobiernos, Hermanos Mayores, querido pueblo cofrade de Sierra de Yeguas.

Agradeceros vuestra presencia y acompañamiento en estos momentos de exprerison de sentimientos de este HUMILDE PREGONERO.

Gracias especialmente a mi presentador, Juan Sánchez, vecino, amigo y cofrade ejemplar.

Permitidme dedicar este Pregón a mis padres, y darles las gracias por educarme en la Fe cristiana y consentirme ser lo que en el argot cofrade se denomina un "capillita".

Dedicar también estas palabras a la Junta de Gobierno de Nuestro Padre Jesús de la Humildad, mis Hermanos, por confiar en mi para un acto tan importante dentro de nuestra Cuaresma, y haberme enseñado a lo largo de tantos años a vivir de una manera distinta, "Vivir en Hermandad"


Sentimientos.

Desde pequeño he vivido la Semana Santa de una manera especial, distinta.

Para mí no era otra fiesta más, sino que era una celebración donde se unían estrechamente la Fe y las tradiciones de mi pueblo, cosas que hemos heredado a lo largo de los años de nuestros abuelos y padres, cosas que nosotros debemos transmitir a nuestros hijos, porque nosotros no podemos perdurar eternamente pero nuestra Fe y tradiciones sí.

En nosotros está el presente y en nuestros hijos el futuro de la Semana Santa, por ello debemos procurar pasarles el testigo de la Fe de igual manera que, cuando aún éramos niños, nos lo entregaron a nosotros, porque no se puede concebir ni vivir una semana tan grande sin Fe.

- Recuerdos y sentimientos de este pregonero que comienzan con el Viernes de Dolores, es el Día de mi madre. Ya se acerca mi semana grande, esa semana que durante un año, han preparado con esmero, tesón y entusiasmo todas las hermandades.

- Pronto llega el Domingo de Ramos, y al igual que Jesús entra en Jerusalén montado en su pollina, nosotros entramos de lleno en la Semana Santa de Sierra de Yeguas.

Es la procesión de los niños, con nuestras palmas y túnicas blancas acompañamos a Nuestro Padre Jesús de la Bondad "la Pollínica", niños que crecemos con la ilusión de ser algún día portadores de uno de esos maravillosos tronos, que lucen espléndidamente por las calles de nuestro pueblo.

¡Ha llegado el Salvador!
¡Ha entrado el Mesías!
¡Proclamemos el Reino de Dios!

Por circunstancias religiosas y políticas, durante los días de Pasión, Jesús pasa de ser recibido como un rey a ser ajusticiado como un criminal.

Sin embargo, a lo largo de la historia, y según los detalles de la Pasión que se exponen en la calle durante la Semana Santa, en realidad observamos que Jesús pasó de REO a REY.

Pero yo, ajeno a todo este devenir, juego con mis amigos a las bandas de música en la calle la Cruz. Decidimos acercarnos a la Iglesia para intentar colarnos dentro, y ver cómo los mayores preparan los tronos, pero no hemos tenido suerte. Antonio el "Nono" nos ha cerrado la puerta y no nos deja pasar. Mejor, seguimos practicando con nuestros tambores de lata por el recorrido oficial, para más tarde volver a intentarlo.

- Martes y Miércoles Santo, días de tradiciones por excelencia. En mi casa se preparan magdalenas y suspiros. ¡Cada día estoy más nervioso!, se acercan los momentos claves de la Pasión en mi pueblo.

Llega la noche y las luces se apagan; comienzan las procesiones de las mujeres y los hombres (silenciosos vía-crucis que siempre me han cautivado), tradiciones que persisten a lo largo de los tiempos gracias a la Fe de los serranos. Inocentemente, observo a través de los visillos de mi ventana, aún soy pequeño y no me dejan asistir.

- Por fin llega el Jueves Santo (día inolvidable para mí), he crecido "Es mi primer año de costalero". Nerviosismo y temores de esa primera vez: ¿aguantaré el recorrido? ¿todo saldrá bien?... Un mar de dudas me inunda, mientras ilusionado, me pongo mi túnica blanca.

Terminan los Santos Oficios y todos los hermanos nos acercamos a la Iglesia. Son las nueve; todo está preparado; Isidoro coge el estandarte; suena el Himno; Pepe y Dionisio, mis mayordomos, nos guían en el ocaso de la tarde para llevar a nuestro Padre hasta el cielo.

¡Ya estamos en la calle!
¡Ha salido Nuestro Padre Jesús de la Humildad! 

De repente, se hace el silencio y se escucha una oración en forma de Saeta:

¿En qué piensas Padre mío 
en esta noche tan oscura? 
Que en tu cara hay dolor,
en tus ojos hay dulzura 
y en tus labios amargura. 
Siendo tú hijo de Dios 
sufres la pena más dura 
¿En qué piensas Padre mío 
en esta noche tan oscura? 

A lo lejos se aprecia una corneta dando la Orden de SILENCIO. Se apagan las luces, comienza a salir el maravilloso misterio que componen el Santísimo Cristo de la Vera-Cruz y María Santísima de la Esperanza, Virgen que llora a nuestro Cristo agonizante.

"ESPERANZA" que nombre tan grande para nosotros los creyentes, y no olvidemos, hermanos cofrades, que no puede acabar un Jueves Santo sin "ESPERANZA".

Eufóricos y con el cuerpo dolorido, poco a poco, nos acercamos a la Iglesia para dejar a Nuestro Padre Jesús de la Humildad en su altar. Es el momento de la despedida, ¡hasta el año que viene PADRE MIO!, no te olvides de mis familiares, mis amigos, mis paisanos, y dame fuerzas para poder sentirte el resto de mi vida como te he sentido hoy: MI PRIMER AÑO DE COSTALERO.

- Mañana del Viernes Santo, en mi casa se vive de manera especial. Por suerte vivo justo donde se realiza el tradicional encuentro de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores. Allí nos reunimos todos los serranos esperando ansiosos la llegada de los pasos.

¡Ya se acercan!, ¡la gente se pone nerviosa!, los hermanos enfervorecidos aclaman y vitorean a sus titulares. Es la culminación de una mañana maravillosa en la que Jesús se muestra cansado por el peso de nuestros pecados; y frente a Él su Madre, dolorosa y apenada derrama lágrimas de pasión por su hijo sentenciado.

- Llega la tarde del Viernes Santo, y las campanas de la Iglesia tocan a difunto. Tarde del Santo Entierro de Cristo y María Santísima de la Soledad. Solemnes y perfectas imágenes que nos recuerdan el dolor y la soledad de un Rey de Reyes en su yacimiento. Recuerdos de aquellas calles llenas de capirotes negros, banderas y cirios que van con el único acompañamiento de un ronco tambor.

En esta noche fría y oscura, mi pueblo vela tristemente al Mesías:

"CRISTO HA MUERTO" 

Pero aquí no acaba todo, y conscientes de ello son las Hermandades de Sierra de Yeguas.
Tras la pasión y muerte de Jesús, todas las Cofradías del pueblo participamos en la Resurrección, con la salida especial de nuestro Santísimo

PRIVILEGIO GRANDE 

PARA UN DÍA GRANDE 

Hermanos cofrades, la procesión de este pregón llega a su fin. A partir de ahora os toca a vosotros retomar la palabra y convertir las calles de nuestro pueblo en la JERUSALÉN ETERNA.

Juntas de Gobierno, cofrades, serranas y serranos, la Semana Santa es vuestra, ¡¡¡VIVIDLA CON FE!!!

Muchas gracias.