viernes, 22 de enero de 2016

Pregón Semana Santa Serrana 2.004




Pregón Semana Santa Sierra de Yeguas 2.004 

Este pregón fue organizado y presentado por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Humildad, y el encargado de hacerlo fue un hermano cofrade de esta hermandad, D. Antonio Ruz Domínguez, en la Parroquia Inmaculada Concepción de nuestra localidad, el día 20 de Marzo de 2.004.



Entrada


¿Fe?, ¿Tradiciones?, ¿Folklore? ¡Qué maravilloso cúmulo de sensaciones emergen cada año cuando llega Marzo! Se palpa un nerviosismo general en mi pueblo, se incrementan los aromas a Azahar e Incienso ¡¡Algo sucede!! 


Salutación y dedicatoria.




Dignísimas autoridades eclesiásticas y civiles, Juntas de Gobiernos, Hermanos Mayores, querido pueblo cofrade de Sierra de Yeguas.



Agradeceros vuestra presencia y acompañamiento en estos momentos de exprerison de sentimientos de este HUMILDE PREGONERO.



Gracias especialmente a mi presentador, Juan Sánchez, vecino, amigo y cofrade ejemplar.


Permitidme dedicar este Pregón a mis padres, y darles las gracias por educarme en la Fe cristiana y consentirme ser lo que en el argot cofrade se denomina un "capillita".

Dedicar también estas palabras a la Junta de Gobierno de Nuestro Padre Jesús de la Humildad, mis Hermanos, por confiar en mi para un acto tan importante dentro de nuestra Cuaresma, y haberme enseñado a lo largo de tantos años a vivir de una manera distinta, "Vivir en Hermandad"


Sentimientos.


Desde pequeño he vivido la Semana Santa de una manera especial, distinta.

Para mí no era otra fiesta más, sino que era una celebración donde se unían estrechamente la Fe y las tradiciones de mi pueblo, cosas que hemos heredado a lo largo de los años de nuestros abuelos y padres, cosas que nosotros debemos transmitir a nuestros hijos, porque nosotros no podemos perdurar eternamente pero nuestra Fe y tradiciones sí.

En nosotros está el presente y en nuestros hijos el futuro de la Semana Santa, por ello debemos procurar pasarles el testigo de la Fe de igual manera que, cuando aún éramos niños, nos lo entregaron a nosotros, porque no se puede concebir ni vivir una semana tan grande sin Fe.

- Recuerdos y sentimientos de este pregonero que comienzan con el Viernes de Dolores, es el Día de mi madre. Ya se acerca mi semana grande, esa semana que durante un año, han preparado con esmero, tesón y entusiasmo todas las hermandades.

- Pronto llega el Domingo de Ramos, y al igual que Jesús entra en Jerusalén montado en su pollina, nosotros entramos de lleno en la Semana Santa de Sierra de Yeguas.

Es la procesión de los niños, con nuestras palmas y túnicas blancas acompañamos a Nuestro Padre Jesús de la Bondad "la Pollínica", niños que crecemos con la ilusión de ser algún día portadores de uno de esos maravillosos tronos, que lucen espléndidamente por las calles de nuestro pueblo.

¡Ha llegado el Salvador!
¡Ha entrado el Mesías!
¡Proclamemos el Reino de Dios!

Por circunstancias religiosas y políticas, durante los días de Pasión, Jesús pasa de ser recibido como un rey a ser ajusticiado como un criminal.

Sin embargo, a lo largo de la historia, y según los detalles de la Pasión que se exponen en la calle durante la Semana Santa, en realidad observamos que Jesús pasó de REO a REY.

Pero yo, ajeno a todo este devenir, juego con mis amigos a las bandas de música en la calle la Cruz. Decidimos acercarnos a la Iglesia para intentar colarnos dentro, y ver cómo los mayores preparan los tronos, pero no hemos tenido suerte. Antonio el "Nono" nos ha cerrado la puerta y no nos deja pasar. Mejor, seguimos practicando con nuestros tambores de lata por el recorrido oficial, para más tarde volver a intentarlo.

- Martes y Miércoles Santo, días de tradiciones por excelencia. En mi casa se preparan magdalenas y suspiros. ¡Cada día estoy más nervioso!, se acercan los momentos claves de la Pasión en mi pueblo.

Llega la noche y las luces se apagan; comienzan las procesiones de las mujeres y los hombres (silenciosos vía-crucis que siempre me han cautivado), tradiciones que persisten a lo largo de los tiempos gracias a la Fe de los serranos. Inocentemente, observo a través de los visillos de mi ventana, aún soy pequeño y no me dejan asistir.

- Por fin llega el Jueves Santo (día inolvidable para mí), he crecido "Es mi primer año de costalero". Nerviosismo y temores de esa primera vez: ¿aguantaré el recorrido? ¿todo saldrá bien?... Un mar de dudas me inunda, mientras ilusionado, me pongo mi túnica blanca.

Terminan los Santos Oficios y todos los hermanos nos acercamos a la Iglesia. Son las nueve; todo está preparado; Isidoro coge el estandarte; suena el Himno; Pepe y Dionisio, mis mayordomos, nos guían en el ocaso de la tarde para llevar a nuestro Padre hasta el cielo.

¡Ya estamos en la calle!
¡Ha salido Nuestro Padre Jesús de la Humildad! 

De repente, se hace el silencio y se escucha una oración en forma de Saeta:

¿En qué piensas Padre mío 
en esta noche tan oscura? 
Que en tu cara hay dolor,
en tus ojos hay dulzura 
y en tus labios amargura. 
Siendo tú hijo de Dios 
sufres la pena más dura 
¿En qué piensas Padre mío 
en esta noche tan oscura? 

A lo lejos se aprecia una corneta dando la Orden de SILENCIO. Se apagan las luces, comienza a salir el maravilloso misterio que componen el Santísimo Cristo de la Vera-Cruz y María Santísima de la Esperanza, Virgen que llora a nuestro Cristo agonizante.

"ESPERANZA" que nombre tan grande para nosotros los creyentes, y no olvidemos, hermanos cofrades, que no puede acabar un Jueves Santo sin "ESPERANZA".

Eufóricos y con el cuerpo dolorido, poco a poco, nos acercamos a la Iglesia para dejar a Nuestro Padre Jesús de la Humildad en su altar. Es el momento de la despedida, ¡hasta el año que viene PADRE MIO!, no te olvides de mis familiares, mis amigos, mis paisanos, y dame fuerzas para poder sentirte el resto de mi vida como te he sentido hoy: MI PRIMER AÑO DE COSTALERO.

- Mañana del Viernes Santo, en mi casa se vive de manera especial. Por suerte vivo justo donde se realiza el tradicional encuentro de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores. Allí nos reunimos todos los serranos esperando ansiosos la llegada de los pasos.

¡Ya se acercan!, ¡la gente se pone nerviosa!, los hermanos enfervorecidos aclaman y vitorean a sus titulares. Es la culminación de una mañana maravillosa en la que Jesús se muestra cansado por el peso de nuestros pecados; y frente a Él su Madre, dolorosa y apenada derrama lágrimas de pasión por su hijo sentenciado.

- Llega la tarde del Viernes Santo, y las campanas de la Iglesia tocan a difunto. Tarde del Santo Entierro de Cristo y María Santísima de la Soledad. Solemnes y perfectas imágenes que nos recuerdan el dolor y la soledad de un Rey de Reyes en su yacimiento. Recuerdos de aquellas calles llenas de capirotes negros, banderas y cirios que van con el único acompañamiento de un ronco tambor.

En esta noche fría y oscura, mi pueblo vela tristemente al Mesías:

"CRISTO HA MUERTO" 

Pero aquí no acaba todo, y conscientes de ello son las Hermandades de Sierra de Yeguas.
Tras la pasión y muerte de Jesús, todas las Cofradías del pueblo participamos en la Resurrección, con la salida especial de nuestro Santísimo

PRIVILEGIO GRANDE 

PARA UN DÍA GRANDE 

Hermanos cofrades, la procesión de este pregón llega a su fin. A partir de ahora os toca a vosotros retomar la palabra y convertir las calles de nuestro pueblo en la JERUSALÉN ETERNA.

Juntas de Gobierno, cofrades, serranas y serranos, la Semana Santa es vuestra, ¡¡¡VIVIDLA CON FE!!!

Muchas gracias.



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