martes, 14 de marzo de 2017

Pregón Semana Santa Sierra de Yeguas 2012


Pregón Semana Santa Sierra de Yeguas 2.012


Este acto fue organizado y presentado por la Hermandad de Santísimo Cristo de la Vera-Cruz y María Santísima de la Esperanza, y el encargado de hacerlo fue un hermano cofrade de esta hermandad, anteriormente miembro de la Junta de Gobierno de la misma, D. Manuel Prados Moreno, en la Parroquia Inmaculada Concepción de nuestra localidad, el día 25 de Febrero de 2.012.


Prologo

Me llamo Manuel Prados Moreno, soy un cofrade serrano y aquí estoy, en un lugar que siento como si fuese mío.

Teniendo muchas dudas e incertidumbres de que aquello por lo que se me invita a hablar aquí esta noche.

Que se solamente una definición de la palabra o una mezcla de sentimientos comunes hacia nuestros titulares.

Y sintiéndome portador de la responsabilidad y siendo consciente del valor y la confianza que mi hermandad a depositado en mí.


Salutación/Saludos

Señor Reverendo Cura Párroco, Señor Alcalde y demás Autoridades, Hermanos Mayores y Directivos, Hermanos Cofrades, Rubén, Familiares y Amigos.
Este pregón me lo habéis hecho todos y cada uno de vosotros.

¡¡Buenas Noches!!

Sean mis primeras palabras para agradecer a la Hermandad del Santísimo Cristo de la Vera-Cruz y María Santísima de la Esperanza el alto honor para con mi persona, al designarme como pregonero de la Semana Santa de Sierra de Yeguas.

A Manolo por su gran presentación.

A Alonso Torres Rengel  (Carlos) por esos años que han sido tantos guiándome, y junto a ti me has hecho un buen cofrade de lo cual me siento muy orgulloso.

A mis padres, porque de ellos vengo y de ellos soy, y porque de ellos he heredado el gusto de la Semana Santa, herencia que me ha aportado infinidad de satisfacciones, entre ellas la más grande, el estar hoy aquí para ofreceros este mi humilde pregón.

A mis buenos amigos Paco y Reyes por su gran ayuda en este pregón y por su gran amistad.

Y o sería del todo justo si no agradeciera públicamente su dedicación, su apoyo y su paciencia a mi esposa. Charo.


Pregón

Era mediados de agosto cuando salía de trabajar y salió a mi encuentro Juan José Oliva, presente hermano mayor de mi hermandad.

Y  me ofreció ser pregonero de la Semana Santa del año que corre. Entonces no os podéis ni imaginar de mezcla y cúmulos de sensaciones que sentí en ese momento la primera sensación “tierra trágame”, el resto ya os lo podéis imaginar vergüenza, nerviosismo, miedo, incertidumbres, temblor de piernas y negación, “mi primera respuesta.”

Alegría, capacidad, felicidad, porque si lo quería hacer y con coraje, con cariño, con humildad y con la firme determinación de quien se siente orgulloso de ser parte de esta tierra. Aquí me encuentro siendo consciente de que poco os podre enseñar de nuestra Semana Santa ya que entre nosotros habéis muchas personas que me podéis enseñara mí.

Ya llega la primavera, y como cada año los serranos no nos cansamos de contemplar con la inocencia y el asombro de nuestra niñez ¡Con entrega y con pasión! Todo lo que acontece en nuestra semana mayor.

Es cuaresma, y es hora de vivirla, siete hermandades penitenciales llenaran sus días e invadirán nuestra calles, pero en este recorrido no estoy solo, hoy quiero llevar a un niño de la mano, un niño, al cual quiero contar como siento la Semana Santa de Sierra de Yeguas.

Como desde mi niñez, cada hermandad me ofrece esos momentos que año tras año me siguen emocionando.


Domingo de Ramos

Como cada Domingo de Ramos, cuando muchos serranos nos agolpamos a las puertas de la iglesia y se deja oír la primera banda tocando, a algunos se nos agarra un pellizco en el corazón “Ya está aquí la Semana Santa”.

Hace 27 años las calles de Sierra de Yeguas se trasformaron en calles empedradas de la ciudad Santa de Jerusalén, cuando con alegría y triunfo entraste en nuestro pueblo, multitud de niños, palmas y olivos así los serranos te aclamamos y recibimos siendo el prólogo y las puertas de nuestra Semana Santa.

Ya sale nuestra “pollinica”, Jesús de la Bondad, a lomos de su pollino, resplandece la tarde, filas desordenadas por la inquietud de tus pequeños, pero grandes hermanos porque en ellos se refleja la inocencia, sencillez y humildad de esta hermandad que ningunos deberíamos de olvidar, como olvidar no quiero, que desde aquí haga una pequeña mención a una persona que con coraje y constancia supo estar al frente de la hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Bondad, siendo así la primera hermana mayor en la historia de nuestra Semana Santa, abriendo las puertas a otras mujeres.
“Gracias Melli” por tu dedicación.


Lunes Santo

Lunes Santo, “Navahermosa” otra hermandad que se une para engrandecer nuestra Semana Santa y otra mujer como hermana mayor.

Noche fría, calles oscuras, luz tenue de velas en ventanas, redoble de tambor, y un silencio sepulcral entre murmullo de rezos.

Alumbrado por cuatro hachones, el Santísimo Cristo de la Clemencia y el Perdón hace su estación de penitencia de un modo muy peculiar, muy íntimo diría yo. Este camino doloroso se realiza recordándonos el Vía-Crucis que en su día el recorrió por nosotros. En cada estación los fieles que lo acompañan parecen sufrirlo junto a él, parecen compartir su Cruz.

Poco puedo contar de esta hermandad pues tan solo tiene cinco años. Cinco años que esta hermandad sale a la calle, hermandad de la cual me siento muy orgulloso de pertenecer y a la que desde aquí invito a todos para que podáis vivir, sentir y ver ese “Cristo” procesionando como antaño representando el  fervor, la pasión y devoción de la Semana Santa.


Martes y Miércoles Santo

Como ese Martes y Miércoles Santo en nuestro particular Vía-Crucis donde mujeres y hombres respectivamente representan la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo junto a una Cruz desnuda, pero no menos dolorosa, una Cruz deteriorada por el paso de los años, y a la vez renovada cada año para que serranas y serranos depositemos en ella nuestra Fe.


Jueves Santo

Como no con nerviosismo vivo en Jueves Santo este es el día de mi hermandad, es decir mi día.

Son las 8 de la tarde y después de un agitado día me pongo mi túnica que como cada año antes mi madre y ahora mi mujer me esperan para ayudarme a vestir y que no me falte nada, ya estoy listo y salgo siempre ligero, no quiero que se me haga tarde y me dirijo a la casa de mi Hermano Mayor, ya hay algunos hermanos esperando y poco a poco van llegando todos, ya estamos preparado y esperando ver como llegaba un pequeño gran hombre al que todos recordaremos “Isidoro” que viene portando el estandarte de su hermandad. Ya nos vamos ya estamos realizando junto a los hermanos de Jesús de la Humildad nuestro pasacalles hasta la iglesia.

Ya está saliendo Nuestro Padre Jesús de la Humildad y yo desde dentro siempre detrás de ti, escucho los primeros aplausos, los primeros vivas.

Jesús de la Humildad no tengas pena, ¡mi Cristo!, que en esta trágica noche de soledad tan amarga, tus hermanos están contigo y seguro que desde el cielo en ese Palco de Honor Dolores Segovia nunca te abandonará.

Ya se apagarón las luces,
“vamos Antonia vamos para fuera que ya vienen”.
“Ande ta mi mario, mi mario ande ta”
Tranquila Antonia, Bartolo como todo losa años va detrás, venga vamos.

(Suena el solo de corneta)

Ya salen el Cristo de la Vera-Cruz y junto a Él su madre Virgen de la Esperanza.
Ahí está, ahí está el Crucificado, contemplarle, es Cristo, dueño y señor de cielos y tierra que desde la altura de la Cruz lo contempla todo, lo mira todo.
La mirada, Cristo, se te vuelve vidriosa, a través de las lágrimas, la buscas, “MADRE”.

Entre el silencio una pequeña brisa de alegría porque han visto los ojos de María clavados en sus ojos y en el dolor de la Cruz.

María, Virgen de la Esperanza, que mirada tan triste, en tu cara lágrimas derramadas pro los clavos que sujetan el cuerpo de tu hijo y aunque con expresión dolorosa en su semblante por la pena y el sufrimiento, tiene en su dulce mirada una sonrisa de agradecimiento para los serranos.

Esta hermandad, sencilla señorial, esperanzadora y a l vez tan humilde, fijaros como durante la estación de penitencia cada años, se preña la luna, y sale a ver el paso de misteriode nuestro sagrados titulares y contempla con gran privilegio el arrecojimiento y la serenidad con la que os llevan vuestros hermanos portadores.

Otra sensación desde que acompaño a mi hermandad, la cual nunca abandono desde mi infancia, es ver la silueta reflejada y ensombrecida de Cristo y su Madre Esperanza en el callejón de Benítez en ambas paredes.

¡Que corto se ha hecho también este año!, ya volvemos al templo, con rabia y coraje me despido, pero, no tengáis pena, que como bien sabéis, no hay día que vea las puertas abierta para que venga ante vosotros y que siempre me recordéis a ti padre y a ti madre que siga siendo un buen cristiano y buen cofrade.


Viernes Santo

Cuando llega la mañana del Viernes Santo, frente a las puertas del perdón, junto y debajo de la palmera, envuelto en el sonido de los trinos de las primeras golondrinas, y esperando con los primeros rayos de sol ver salir a Jesús Nazareno. Como con las rodillas en el suelo, esos tus hermanos te presentan ante tu pueblo, cargando esa pesada Cruz donde van nuestros pecados.

Nazareno es tanto el respeto que te tengo, que me cuesta trabajo hablar de ti, prefiero que no me veas, ser tu cirineo, pero que no lo sepas, no vuelvas la vista atrás, no podría soportar tu mirada de dolor, pero de amor y perdón infinito.
Este pueblo te adora, este pueblo confía en ti, y te lo agradece con sus promesas, pies descalzos, hábitos morados que te acompañan para suavizar tu dolor.

Ya se está escuchando la Saeta ¿Quién es?
“Mare abre las ventanas, que pasan las cofradías.”

Es “merenguer” que no ha querido perderse la salida de Jesús. Otra saeta, van seis, ya se escucha a mi alrededor el murmullo de la gente ¡que si son pesaos! ¡que porque no se dejan para más adelante! ¡que el recorrido es largo!

Pero, creo, que no debemos renunciar, a escuchar esas, plegarias, y rezos que con gran fervor ponen nuestros saeteros y entre todos apoyar la Saeta en Sierra de Yeguas e inculcarlo a nuestros jóvenes cofrades.

Sigue sin mirar para tras padre mío, que yo como cirineo no sé, si consigo tapar tanto dolor, tanta amargura, tanta pena y tristeza reflejada en la cara de tu madre, que como su nombre indica “Dolores”.

Un misterio, pero también una evidencia, que necesitamos el dolor para crecer y tú sabes de ese dolor mejor que nadie, que tu dolor no me impida pregonarte las bellezas que luces por nuestro pueblo, donde eres acogida con el cariño y desvelo de nuestra gente sencilla, como con la misma sencillez que tu hermano mayor “José González Valencia” te acompañó durante tantos años y seguro también te acompañara en la mañana del Viernes Santo detrás del crespón de honor de los salientes del cielo.

Murmullo, gentío, empujones, “balcones abiertos”.
Todo listo, la madre ve a su hijo, esa madre con serenidad, paso tranquilo, para no ver el dolor y sufrimiento en la cara de su hijo, pero no tiene más remedio que llegar a su encuentro, aún más desesperada de dolor como he dicho antes, el dolor hace crecer, y como madre que es, lo soporta todo, se acerca, lo mira y con sus mirada sin darnos cuenta lo alivia, para que siga su calvario, porque ella es consciente que todo a de cumplirse.

Los cofrades gozamos de un valor añadido, ya que llegamos a nuestros jóvenes, somos lo que más noticias de temas religiosos aportamos a nuestros jóvenes.

Sin embargo a veces también son noticias negativas y ahí os sacudo y me sacudo a mí, quedarnos con lo externo en el lujo delos pasos, casas hermandades o pelearnos en público puede ser tomar el nombre de Dios en vano, “es hacerle un flaco favor a Jesús” demos ejemplo, y formemos a nuestros jóvenes cristianamente.


Viernes Santo noche

Silencio, Cristo a muerto
(Sonido de matraca)

Este ronco sonido vestían las campanas de luto, por un instrumento tan peculiar como era la “matraca” que en las manos de un gran hombre apreciado por todos, salía a las puertas de la iglesia llamando a los feligreses para el inicio de los Santos Oficios, un hombre bueno como era “Antonio Anono”.
(Sonido de matraca)

Llanto, dolor, sufrimiento, maltrato, cadenas, látigo, clavos, espinas, ya todo paso, solo queda oscuridad, tristeza y resignación, se acerca sigilosamente entre tiniebla y luz tenue.

“Alonso”, este año tampoco necesita “carro ni ruedas”, solo el amor de sus cofrades que a hombro parten en silencio, a que les deis un poco de amor, un trozo de corazón y os santigüéis al tiempo que lo pidáis por los que ya han muerto.

Tu cuerpo postrado encuentra a su paso el fervor de la gente que amina para llevarte de nuevo a la iglesia, donde descansas, y cerrar con la piedra maciza de la Fe el reposo del Redentor.

Y tras de ti la vivía imagen de la Soledad por el hijo muerto. Aquí llega la madre, ha quedado sola, la profecía se ha cumplido y ahí va la Virgen de la Soledad llorando a su hijo.

¡Ya no estás sola, Madre! Tu triste Soledad, la comparten contigo tus hijos, tu hermandad. ¡Ya no estás sola, Madre! Tambiénestá contigo mi voz de pregonero.


Domingo de Resurrección

Y con júbilo y alegría llegamos al Domingo de Resurrección, la vida vuelve a vencer a la muerte, y todos juntos celebramos a “Cristo Resucitado”.

He aquí mi pequeño homenaje a todos esos cofrades que ya no están con nosotros, pero que he tenido siempre presente cuandoescribía este mi humilde pregón, vaya por todos ellos.

Finalmente me gustaría insistir en que esta es una Semana Santa de todo el pueblo.
Una Semana Santa en la que ha sido el pueblo llano el que continuamente ha ido mostrando el camino.
Una Semana Santa donde todos somos protagonistas.
Una Semana Santa donde todos tenemos mucho que aportar.

Qué duda cabe que tenemos personas que destacan por su valía intelectual  o personal, hoy tenemos muchas en este templo y a las que debemos reconocer su valiosa aportación, pero por cada uno de ellos tenemos muchos hermanos anónimos que uno tras otro, uno junto a otro le dan el corazón, la vida y la luz a nuestro tesoro.

Al final ¿Se olvidaran de ellos? No importa, se habrán ido con el corazón abarrotado de cariñó y la conciencia limpia y orgulloso del deber cumplido.

Pero ahora que puedo, ahora que os tengo a muchos aquí
Ahora…. Os voy a dar las gracias.
A los que estáis, y a los que no están.
A los que ya estuvieron y a los que seguro vendrán.
¡Gracias! ¡Gracias de todo corazón!

Sierra de Yeguas, Cuaresma , 2012.


Y a continuación tengo el honor de presentar el cartel que este año representa mi hermandad.
Sierra de Yeguas
Aquí está.

Cristo, Esperanza
la noche del Jueves Santo
tu pueblo te reza y canta



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