viernes, 13 de septiembre de 2013

Salida Procesional María Stma de la O

 

Salida Proceosinal de María Stma de la O
Jueves 12 de septiembre de 2013

En el día de ayer, tuvimos una salida procesional muy especial en nuestra querida Navahermosa, desfilo por sus calles María Stma de la O, nuestra virgen en cinta.

Dentro del Año de la Fé y con tal motivo, se organizo dicho acto para el día de ayer jueves 12 de septiembre, dando comienzo con la celebración de la Santa Misa en la parroquia de San Isidro Labrador de Navahermosa a las 20.00 horas, dicha misa fue oficiada por D. Rubén Reale, y estubo acompañado por el Coro Rociero de la vecina localidad de Teba. 

Pasadas las 21.00 horas salió por primera vez a recorrer las calles de Navahermosa, María Stma de la O, portándola tanto hombres como mujeres, siendo acompañada de multitud de vecinos y ciudadanos de otros municipios que se acercaron a acompañar a María en cinta.

Dicho acto fue organizado por la Hermandad del Stmo. Cristo de la Clemencia y el Perdón, que fue arropado en dicho acto, por diversas hermandades de la localidad y de poblaciones cercanas. Realizando el acompañamiento musical la Agrupación Musical Resurrección de nuestra localidad.

Os dejamos unas fotografías de dicha salida procesional:














Dicha imagen muestra la veneración de nuestro pueblo por la Virgen, y en este caso, incluso más ya que muchos conocemos de mujeres que han venerado esta imagen y después de un largo periodo de tiempo sin conseguir quedarse embarazadas, tras la fe y su ofrecimiento lo han conseguido.


No queremos despedirnos sin dar nuestra mas sincera enhorabuena al os organizadores de dicho acto, y mostrar el agradecimiento a todas las personas que acompañaron a María Stma en este bonito día. 

Deseando que dicha salida procesional no sea un acto puntual y en el futuro podamos disfrutar de esta preciosa talla por las calles de Navahermosa.


sábado, 31 de agosto de 2013

Iconografía de Nuestro Padre Jesús de la Humildad





La iconografía del Varón labrado en 1942 por Antonio Castillo Lastrucci para el municipio malagueño de Sierra de Yeguas es la conocida Humildad, conocida en el ámbito cofrade como la del Cristo de Humildad y Paciencia, también llamada "Cristo Pensieroso".
                      
En nuestro pueblo, tradicionalmente se ha señalado como el momento  en el que el Mesías acaba de ser flagelado y está sentado en una piedra recibiendo la mofa de sus verdugos, aunque algunas personas siempre consideraban que el Mesías se encontraba  en el Gólgota sentado y esperando la crucifixión, existiendo siempre esa duda y discusión, de ahí  la idea de recabar la información necesaria para de una vez por todas aclarar la cuestión.

Ciertamente según diferentes estudios teológicos, se da la opinión de que esta imagen representa a Jesús en el Gólgota sentado en una piedra esperando con resignación para ser crucificado, y espera con paciencia la llegada de la hora de su muerte. Buscando imágenes similares reafirmamos esta teoría, siendo algunos de estos ejemplos es el Cristo de la Humildad y Paciencia de la cofradía Sevillana de la Cena, el Cristo responde a esta iconografía, también observamos las imágenes de los dos cristos de Francisco Alonso de Raya (2º tercio del s. XVII) en Icod de los Vinos y en Garachico (Santa Cruz de Tenerife) con el mismo tema, la Hdad de la Humidad de Jerez y muchas otras. Más cercanas tenemos también referencias, como el del Cristo de la Humildad y Paciencia que había en San Luis el Real de Málaga, el Cristo de la Humildad de la vecina ciudad de Antequera, y el Cristo de la Humildad de Archidona, así como en otras provincias el Cristo de la Humildad en Puente Genil.

Así la representación de pasión que representa la Humildad y Paciencia tiene los orígenes en el Teatro de los Misterios y en el arte germánico de finales del siglo XIV en plena Edad Media. Cobró tanta popularidad este tema que pronto se había extendido por los países bálticos, escandinavos y eslavos, llegando incluso hasta América y a las latitudes más bajas del continente europeo.

Pero su principal difusión tendrá su apogeo en la era renacentista siendo una de las principales causas de su expansión los grabados que el pintor y grabador Alberto Durero creó para la Pequeña y Gran Pasión (1510-1511), en donde aparece el Cristo Pensioroso, aunque debemos poner de manifiesto que pone de manifiesto algunos aspectos propios de la iconografía del Varón de Dolores, como los estigmas en manos y pies. También hemos de citar una estampa existente en el Museo Karls Ruhe, que reproduce este tema.


La difusión de este representación iconográfica coincide con los años en los que aparecen las teorías humanistas de Erasmo de Rótterdam en las cuales el hombre es el centro del mundo y no Dios, así que esta imagen de Cristo es muy importante para ellos ya que representa un hombre ultrajado, maltratado, que sufre pero que se resigna, tiene paciencia y perdona, representando en menor medida a un Dios.
En el siglo XVII y XVIII este tipo de representación tiene gran expresión en España, y sobre todo en nuestra querida Andalucia, Canarias y en las regiones de América Latina.
                    
De esta forma, la iconografía de la Humildad y Paciencia se centra en Cristo semidesnudo y sentado sobre una piedra cuadrangular, lleno de heridas, apesadumbrado y esperando la terminación de los preparativos de la crucifixión en el monte Gólgota. Se suele representar con la cabeza derrotada y apoyada en una de las manos, y con una expresión de profunda tristeza, aunque también existen simulacros que lo recrean con la mirada implorante hacia el cielo y las manos fuertemente unidas en actitud orante, y otras variantes.

Por lo tanto se representa a un Cristo “hombre”, pensativo e inocente, Dios “humanizado”, observando en su rostro la viva mansedumbre del Todopoderoso.

Abundando en su representación, en la iconografía inicial y principalmente nórdica se incluía ya la cruz tendida en el suelo de Calvario,  la túnica, y dos sayones abriendo el hoyo de la cruz.

Para profundizar en el tema y llegar a entender el significado de esta representación iconológica deberíamos de pensar en la tendencia alquímico-mitológica y la teológica.

Aunque a continuación se dispongan por separado podremos observar como confluyen en su inicio y fin: la melancolía saturnia y la tristeza de Cristo en los momentos previos a la crucifixión como resumen de la Pasión.

La tendencia alquímica, se comprende muy bien con la siguiente explicación:
“Cristo es conocido como la Piedra o Materia Prima de la alquimia. Su cuerpo –sentado sobre la piedra que Él mismo representa- evoca el proceso de transformación de los metales que han de ser alterados por la acción del fuego –simbolizado por la crucifixión-, antes de alcanzar su configuración final como Piedra Filosofal –la Resurrección-. En ese mismo momento, Cristo aparece como el oro más puro que pueda existir, como Mediador Universal”.

Esta tendencia viene a configurar al Cristo Pensieroso como la representación de la tristeza de Saturno. Nos encontramos con una alegoría del temperamento melancólico, influyendo sobre ello la tristeza de Saturno en la configuración e interpretación de la tristeza de Cristo en el momento de la Crucifixión.

Igualmente la tendencia mitológica, trataría de la comparación en el misterio de Cristo con el viaje por la laguna Estigia, en el que se han de atravesar sus putrefactas aguas antes de alcanzar el renacer y el nuevo estado de conciencia.

Por último para la explicación teológica de esta iconografía, partiríamos del sentimiento de melancolía saturnina, estando así ante la cristianización del simbolismo pagano de Saturno. Tanto San Alberto Magno como Santo Tomás de Aquino utilizaron para referirse a este estado la expresión Aristoteles dicit melancólicos ingeniosos esse   -Aristóteles dice que los melancólicos son ingeniosos-. Igualmente, San Ignacio de Loyola se interesó por esta iconografía, que fue muy propagada por los jesuitas. Sin embargo, fueron otras órdenes religiosas las que se encargaron de expandir la devoción al Cristo de Humildad y Paciencia: dominicos, agustinos y, especialmente, los franciscanos. Así, fue San Francisco de Asís quien definió el contenido iconológico de esta advocación: “ no puede conocer el siervo de Dios los quilates de paciencia y humildad que tiene cuando todo sale a medida de sus deseos. Pero cuando llega el tiempo en que los obligados a contentarle y satisfacerle contrarían, la humildad y paciencia que entonces demuestra, ésa tiene, y no más ”.


De esta forma, el Cristo Pensieroso, fue adoptado como iconografía típica en las instituciones asistenciales –hospitales, lazaretos,...- Y ello es lógico, pues se trata de un medio visual apropiado para sugerir a los desvalidos la esperanza y resignación frente a sus males.

Por tanto, y como consecuencia de estas dos teorías acerca de esta iconografía, se puede decir que nos encontramos ante el resumen doloroso de toda la Pasión de Cristo, que culminará con su crucifixión y  con su Gloriosa Resurrección.

Volviendo a la imagen de Sierra de Yeguas, destacaremos que existía una obra anterior a la de nuestros días que fue quemada en 1936 durante la Guerra Civil Española, desafortunadamente al igual que tantas otras, con la perdida de riqueza cultural que ello suponía.

Dicha imagen de la cual solo se conservan algunas fotografías, y de la cual se desconoce su origen, así como el autor. De esta imagen debemos destacar que el Cristo mostraba una gran entereza ante el suplicio, con un rostro de expresión serena, e incluso dialogante con el espectador, acercando a imágenes labradas en el siglo XVII, como por ejemplo el Cristo de la Humildad y Paciencia de Cádiz (autor: Jacinto Pimentel).


Arriba antigua foto de la Humildad  de Sierra de Yeguas  destruida durante la Guerra Civil. A la derecha fotografía de la Humildad y  Paciencia de Cádiz.



La nueva talla que realizó Castillo Lastrucci, reemplazaba la anterior, pero el escultor sevillano no reproduce con fidelidad el simulacro primitivo, sino que lo versiona libremente, tomando de la inicial la postura sedente de Jesús sobre el rugoso risco y la robustez de sus miembros, instaurando su criterio personal a la hora de la expresión del Cristo, ya que ofrece un mayor abatimiento en la composición, de ahí que la cabeza caiga pesadamente, las piernas se relajen y el rostro refleje una aguda sensación de tristeza y al mismo tiempo que paz.






Dicha imagen se halla labrada en madera de cedro policromada, con una altura de 118 cm, y fue sometida a una restauración en el año 1997, y realizada por D. Antonio Ramos Notario (Echo que se comentara en otra entrada de este humilde Blog).





Indicar que un año antes de la ejecución de esta talla el imaginero sevillano realizo otra de hechura similar para Mairena del Alcor (Sevilla), que posteriormente fue muy remodelada por Sebastián Santos Rojas.




lunes, 25 de febrero de 2013

Pregón Semana Santa Sierra de Yeguas 2013



Pregón Semana Santa Sierra de Yeguas 2.013


Este acto fue organizado y presentado por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, y el encargado de hacerlo fue un hermano cofrade de esta hermandad, anteriormente componente de la Junta de Gobierno de la misma, D. Eloy Martín Bernal, en la Parroquia Inmaculada Concepción de nuestra localidad, el día 23 de Febrero de 2.013.


Salutación/Saludos y Agradecimientos

Señor Párroco, autoridades, Hermanos Cofrades y juntas directivas de todas las hermandades, familia y amigos todos.

Buenas Noches

En primer lugar, mi más sincero agradecimiento a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, por elegirme pregonero de ésta Semana Santa de mi pueblo.

A Manuel Prados, por  su presentación y esas gratas palabras hacia mi persona, las cuales me llenan de ánimo para afrontar éste pregón.
¡Gracias Manolo!

Y como no, a mi mujer y mis hijos, por apoyarme y animarme para estar hoy aquí.


Prólogo

Era un sábado de agosto por la tarde cuando el Hermano Mayor de mi hermandad, Jesús Camacho, junto a varios componentes de la junta directiva me hicieron una visita en mi casa y me comunican que éste año habían decidido que yo fuese el pregonero de la Semana Santa de mi pueblo.

En ese momento todo fue nerviosismo, dudas e incertidumbre.
Mi primera respuesta fue negativa. ¿Por qué yo?
Un simple hermano que ayuda y aporta su granito de arena cuando sus compromisos laborales se lo permiten.
Las muestras de cariño por parte de familiares amigos y cofrades, y sus palabras de ánimo fueron motivo suficiente para seguir adelante y compartir con todos vosotros éste momento.

Aunque seguro que entre todos vosotros habrá personas con mucha más experiencia y vivencias que yo, aquí me encuentro para exponer éste humilde pregón e intentar contaros cómo he vivido la Semana Santa año tras año.

Permitidme que éste pregón se lo dedique a mi familia, pero en especial a dos personas. Uno de ellos con el que compartí mis primeras vivencias cofrades, formando parte de la junta directiva de esta hermandad, mi cuñado José María y el otro, un fiel compañero cada año en la mañana del Viernes Santo, mi hermano David. Además, agradecerle a los dos el esfuerzo que han hecho para estar hoy aquí acompañándome en éste día tan especial para mí.

Presentación

Pasé parte de mi niñez en Francia, donde mis padres, como muchos serranos y serranas, emigraron. He aquí donde me gustaría hacer un pequeño homenaje a todos ellos, especialmente a los que no pueden vivir éstas fechas en su pueblo, Sierra de Yeguas.

Al volver al pueblo, cuando yo tenía 9 años, mis padres nos contaban las tradiciones de la Semana Santa.
Mi padre, de Jesús. Mi madre, también; aunque ella siempre le ha gustado la Virgen de la Soledad. Mis hermanos y yo estábamos impacientes por que llegaran esas fechas y vivir nuestra primera Semana Santa vestidos de nazareno, ya que veníamos de un lugar donde ésta festividad no se celebraba, y todo era nuevo para nosotros.

¡Llegó el día! Ese viernes por la mañana.
Mi madre nos despertó más temprano que nunca.
En la habitación, una percha de madera de la que colgaban nuestras túnicas moradas.

A las nueve de la mañana salía Jesús y teníamos que estar en la plaza para presenciar tan emotivo momento.

Recuerdo ver personas llorando, otros se abrazaban con pena, y yo miraba a mi madre, también con lágrimas en los ojos, sin entender el por qué de todo aquello.

Pero el tiempo va pasando, y como padre, vas sintiendo aquellas emociones que de niño no lograbas entender.

Para vivir la Semana Santa hay que darle a Dios el primer lugar y participar en todas las celebraciones de éste tiempo litúrgico. Ésta semana comienza con el Domingo de Ramos.


DOMINGO DE RAMOS

¡Empieza nuestra Semana Santa!

Ya se oye el sonido de la banda por las calles.
Ese sonido que nos hace sentir nerviosismo, pena, alegría e ilusión a los más pequeños.
¡Cómo no! Es la procesión del Cristo de la Bondad, la que va acompañada por más niños.
¿Quién de nosotros no ha vestido a su hijo alguna vez de la “Pollinica”? Y ¿quién no la ha acompañado llevando la palma en una mano y cogida de la otra mano de su madre o su padre?

Al llegar  las seis de la tarde la gente se reúne en la plaza, las puertas de la iglesia están abiertas y apenas empieza a asomar la imagen del Cristo de la Bondad, cuando el silencio se interrumpe por los aplausos, por los vivas y por la música de la banda.  Éste paso tan bonito para todos, que aunque no es de los más antiguos, fue acogido por todos los serranos con gran entusiasmo y que representa la entrada de Jesús en Jerusalén a lomos de un pollino.

Y un año más acompañamos con nuestros niños al Cristo de la Bondad en su recorrido hasta que nos encontramos a las puertas de la Iglesia para su entrada. Y de nuevo entre aplausos y emociones, nos despedimos de Él pidiendo salud, como siempre, para poder estar ahí el próximo año.


LUNES SANTO

Llega el Lunes Santo a Navahermosa.
Allí nuestros vecinos esperan a que llegue la noche para sacar en procesión al Cristo de la Clemencia y el Perdón, y hasta allí nos desplazamos para acompañarle en ese silencioso Vía-Crucis que recorre las calles oscuras acompañado solo por el redoble del tambor y por los rezo y oraciones que se oyen en cada estación de penitencia.


MARTES Y MIÉRCOLES SANTO

Martes y Miércoles Santo, mujeres y hombres salen respectivamente portando la Santa Cruz con toda su fe y respeto.

Procesionando en silencio este Vía-Crucis, interrumpido solamente en las estaciones de penitencia, donde se oye alguna saeta que nos hace revivir el sufrimiento y sacrificio de Jesús.


JUEVES SANTO

Terminando la última cena, Jesús se retira para orar en el huerto que había en el Monte de los Olivos. Allí oraba de ésta manera:

“Padre, si quieres puedes quitarme éste sufrimiento y la muerte. Pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.”

Es la imagen que representa Nuestro Señor de la Humildad.

A las nueve de la noche del Jueves Santo, se abren las puertas del templo para que salga Nuestro Padre Jesús de la Humildad. No hay paso más sencillo y a la vez más hermoso que éste, donde se manifiesta como su nombre indica, la humildad de un hombre solo, abatido, pensativo, triste, pero decidido a dar su vida por nosotros.
Sus hermanos cofrades lo sacan despacio, lo mecen al compás de una saeta, y al llegar a la esquina, lo vuelven para recibir al Santísimo Cristo de la VeraCruz y María Santísima de la Esperanza.

Reina entonces el silencio. La plaza totalmente a oscuras. Sólo se ve la luz de los cuatro faroles que alumbran éste paso, y que nos ofrecen la bonita cara de la Esperanza, esa madre rota de dolor al lado de su hijo crucificado.
Se oye el sonido de una corneta, y poco a poco y muy despacio van saliendo, rompiéndose entonces el silencio por el aplauso de todos los serranos que con el sentimiento a flor de piel los reciben.

Ya el Jueves Santo, antes de acostarme, repaso que todo esté preparado para el Viernes Santo, mi día, en el que salgo de Nazareno con mi hermandad.


¡Y LLEGO EL VIERNES SANTO!

Antes de las siete de la mañana ya estoy en pie, me pongo mi túnica y bajo a la Casa Hermandad. Allí todos los hermanos miran a ver qué remúa les ha tocado. Se palpa esa ilusión y esas ganas de portar a hombros a nuestro titular.

¡Ya se oye la banda!

El Hermano Mayor con voz alga guarda silencio y se oye al mayordomo decir:
“¡Vamos, que tenemos que estar a las ocho en la puerta de la iglesia!”

Empieza el pasacalle. Con mi antifaz puesto observo cuánta gente se asoma a sus puertas para ver pasar a los hermanos de Nuestro Padre Jesús Nazareno y de la Virgen de los Dolores.

(Banda – “Resurrección”)

Los hermanos nazarenos se agolpan en la puerta de la iglesia.

El Hermano Mayor da tres golpes en la puerta.

Sacerdote: “¿Quién llama?”
Hermano Mayor: “Los hermanos de Jesús Nazareno”
Sacerdote: “¿Qué queréis?”
Hermano Mayor: “Honrar a nuestro Sagrado Titular”
Sacerdote: “Santo y Seña”
Hermano Mayor: “Jesús murió y resucitó por nosotros”
Sacerdote: “Abrid las puertas”

Y da comienzo el Sermón de Jesús.

Finalizando éste acto, los hermanos nazarenos se posicionan en los varales del paso. El mayordomo está nervioso y se dirige a todos los portadores de trono diciéndoles:
“¡Vamos  a sacarlo de rodillas, como Él se merece!”

Todos quieren colaborar en esa emotiva salida.
A mí me ha tocado el encuentro. Me dirijo a la puerta para verlo salir y es cuando me doy cuenta la de gente que al ver a Jesús atravesar el pórtico de la iglesia le florecen todos esos recuerdos que les hacen emocionar. Es para mí un pasaje de éste Viernes Santo en el cual me viene a la memoria momentos y vivencias, que de una forma u otra, ya no puedes vivirlas, pero que no se olvidan nunca, como es el caso de mi fiel compañero de trono, mi cuñado José María, junto con Mancheño.

Durante la procesión llega el primer encuentro, en la casa hermandad de la Virgen de los Dolores, Su Madre. Esa madre esperando a su hijo para acompañarle en su doloroso recorrido cargando la Cruz hacia el Monte Calvario.

A escasos metros de éste encuentro, siguiendo con este Viernes Santo, no puedo dejar de mencionar una visita obligada cada año en la Calle Nueva, y es en la casa de Bernardo, que nos dejó no hace mucho. Era un día especial para él y para nosotros. Verse rodeado de esa directiva de la hermandad de la Humildad y sus amigos.  Agradecerles a su mujer y sus hijos su atención. En especial a ti, Bernardo. Gracias por esos momentos de Viernes Santo que nos hiciste pasar juntos y desde aquí hacerte saber que seguiremos haciéndote esa visita cada año, como si estuvieras en aquel sillón ofreciéndonos todo cuanto estaba en tus manos.
Después de ésta grata visita, sigo en procesión acompañando a Nuestro Titular y su Madre.

Durante el recorrido son innumerables las paradas obligadas para escuchar a los saeteros y saeteras de nuestro pueblo. Esas oraciones cantadas con tanto sentimiento.
Desde aquí quisiera hacer un acto de reconocimiento a todos ellos, ya que Sierra de Yeguas puede presumir de muy buenos saeteros, incluso de tener nuestro estilo propio de saeta.
Podría mencionar a muchos de ellos. Recuerdo cantar junto a Antonio “El Niño Mariano”, a “Frasquito” Trujillo una de sus saetas.
He aquí una muestra de ello:

(Saeta – Antonio Solís)

“Paloma Blanca y Divina
Arranca tu raudo vuelo
Pá quitarle las espinas
A Jesús Nazareno”

Martinete Serrano de Francisco Trujillo.

Tras recorrer más de la mitad del itinerario, pasado el Ayuntamiento, nos acercamos a uno de los momentos más esperados. Se presagia que llega el encuentro. Momento en el que Jesús vuelve su mirada lentamente hacia atrás y ve a su Madre llorando, caminando despacio hacia Él.
Cada vez está más cerca. Son momentos de tensión. Todos allí presentes se reúnen para ver ese encuentro entre vítores y aplausos.
En mi recuerdo tengo el año en el que fui mayordomo, hermoso momento, experiencia única e inolvidable. Fue una gran responsabilidad pero a la vez un privilegio poder estar en primera fila viviendo esos momentos tan emotivos.

Cuando termina el encuentro, Jesús y su Madre siguen su procesión y ya llegando a la iglesia, tengo la sensación de que todo ha pasado en un tiempo muy breve. Ya estamos en la plaza de nuevo. El mayordomo da tres golpes a la campana y empieza a sonar el himno, lo que nos indica que es momento de la entrada de Nuestro Padre Jesús Nazareno al templo. Nuestra Señora de los Dolores sigue su camino hacia su casa hermandad.

Ya dentro de la Iglesia, todo son vivas y muestras de gratitud y elogio a Nuestro Sagrado Titular. Echo de menos cuando años atrás, la Virgen de los Dolores hacía su entrada en el templo y una vez terminado todo, dentro de la iglesia nos uníamos unos hermanos con otros en acto de hermandad dándonos un apretón de manos.

Y así acaba la mañana del Viernes Santo.

Ya avanzada la tarde doblan las campanas.
Es noche de duelo, de silencio, de dolor. Sale el Santísimo Entierro de Cristo y María Santísima de la Soledad en una noche que siempre suele ser muy fría y desapacible como si esto nos indicase la tristeza que se vive en momentos. Nuestro Señor se procesiona muerto seguido de Su Madre que sola llora su amargura.

Virgen de la Soledad

Eres viva imagen
De un alma deshecha.
Caminando a paso lento
Tras tu hijo que yace muerto.
Sola lloras y en silencio
La pena que llevas dentro.
No hay dolor comparable
Al que pueda sentir esa madre.
Soledad, Madre Nuestra,
¡Como tanto dolor
Refleja tanta belleza!


DOMINGO DE RESURRECCIÓN

Y tras el Sábado de Gloria, llegamos al último día de celebración de ésta Semana Santa, el Domingo de Resurrección.
Un día grande en Sierra de Yeguas donde al contrario que en días previos, los serranos salimos con alegría para celebrar la resurrección del Señor y despedir así nuestra Semana de Pasión llenos de esperanza y deseando estar aquí de nuevo el proximo año.

Aprovechando ésta oportunidad que tengo, mis últimas palabras son, que en ésta Semana Grande hagamos gala de hermandad y no seamos meros espectadores. Hagamos nuestra la Pasión de Cristo, Nuestro Señor y hagámosla sentir a los demás con nuestro ejemplo.


Muchas gracias. Buenas noches.

PRESENTACIÓN DEL CARTEL

A continuación, ruego silencio para dar paso a la presentación del Cartel de Semana Santa de Sierra de Yeguas 2013.

A pesar de éstos momentos tan difíciles que estamos atravesando, Él nos guiara por el buen camino.


NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO.